El mismo nombre indica, la característica clave de las apuestas de doble oportunidad: probabilidades duplicadas de acertar en una selección, algo especialmente tentador en juegos riesgosos.

Las apuestas de doble oportunidad son populares en el fútbol, aunque también pueden aplicarse en deportes donde existen 3 resultados posibles: victoria, empate o derrota, como el balonmano, el rugby, y las variantes del fútbol como el de sala o salón. Por el contrario, esta modalidad no puede aplicarse en el voleibol o el tenis, donde no existen los empates y por consiguiente sólo se puede ganar o perder el partido.

Si normalmente una apuesta selecciona un resultado, la doble oportunidad permite elegir 2 de 3 posibilidades, lo que disminuye considerablemente el riesgo de perder. Pero de forma proporcional, baja las cuotas y por ende, las ganancias finales.

Para ilustrar mejor cómo funcionan las apuestas de doble oportunidad, veamos un ejemplo del deporte más común para este tipo de estrategia y que, además, es uno de los más famosos a nivel mundial: el fútbol soccer.

Un equipo tiene 3 posibles resultados: perder, empatar, o ganar contra su oponente. La notación para cada posibilidad es la siguiente:

Gana el Equipo A (local) o Empate: 1X;

Gana el Equipo (visitante) o Empate: X2;

Gana el Equipo A (local) o Gana el Equipo B (visitante): 12;

Explicado a detalle, este tipo de apuestas resultan útiles cuando se tiene la corazonada de que el equipo débil, conocido en inglés como ‘underdog’, puede empatar con el favorito o hasta vencerlo. En este escenario, se recomienda colocar una apuesta X2, es decir, empate o victoria del equipo visitante.

¿Cuándo apostar con doble oportunidad?

Ventajas y desventajas de las apuestas doble oportunidad